Gracias a la lechuza de Minerva, recordé que
Heráclito afirmaba que
el fundamento de todo está en el cambio incesante; que el ente deviene, que todo se transforma en un proceso de continuo nacimiento y destrucción al que nada escapa.
Parménides, en cambio, decía que
la afirmación del ser se opone al cambio, al devenir, y a la multiplicidad; [...]


